“Triple 9” de John Hillcoat o Ailanthus altissima (Ailanto)

De los anteriores trabajos del director John Hillcoat, me quedo con “La carretera” (“The road” 2009), basada en un libro homónimo de Cormac McCarthy, más famoso por haber escrito “No es país para viejos”, que adaptaron los Coen no hace demasiado tiempo. En ella recrea un paisaje post apocalíptico en un retrato árido y desasosegante  sobre la condición humana.

Esta nueva película  puede ubicarse en varios géneros sin caer en la mentira. Es una peli de polis corruptos (como “Copland” de James Mangold, 1997) de  mafias rusas (“Promesas del Este” de David Cronenberg, 2007) de bandas latinas y policías de patrulla (“Trayning day” de Antoine Fuqua,cartel triple 9 2001), de atraco a bancos (“Plan oculto” de Spike Lee, 2006)  y así podríamos seguir hasta la extenuación. Pero no alcanza ni de broma el nivel de ninguna de las aludidas.

Dentro de que la película se deja ver a pesar de que no aporta nada a ninguno de los géneros mencionados, por lo menos no se hace pesada y las piezas del tetris van encajando en sus lugares sin estridencias ni incoherencias destacables, aunque se olvida según se sale de la sala y ni siquiera podemos destacar los trabajos actorales. La mayoría hacen extensiones de papeles recientes que demuestran que aún no se han quitado el traje de sus anteriores personajes. Woody Harrelson nos recuerda demasiado, sobre todo al principio, a su personaje en “True detective” y Aaron Paul se droga, recibe palizas y sufre de exceso de conciencia como  el Jesse Pinkman de “Breaking bad”. Cassey Affleck, aunque padece de la misma enfermedad congénita de su hermano (la falta de expresividad), construye un personaje decente y  Kate Winslet sigue empeñada en no parecerse a ella en un ejercicio de camuflaje que está empezando a ser preocupante. Pero excepto con un par de excepciones (perdón por la redundancia), los personajes se mueven sin motivaciones aparentes o incluso excesivas, teniendo gran parte del tiempo la sensación de que nos hemos perdido algo.

De hecho acaba la película y nos levantamos de la butaca sintiendo lo mismo. O el guión es demasiado sutil o somos menos listos de lo que creíamos (en estos casos prefiero utilizar el plural mayestático). Todo se mueve en torno a un código policial (el triple 9) qAilanthus-1ue alerta de un policía herido y que por lo visto moviliza a todas las patrullas disponibles desatendiendo en ese tiempo (unos diez minutos), otros posibles conflictos que pudieran generarse. Dando margen para hacer otras cosas. En otras palabras, maniobra de distracción. Los magos la usan con mucha más naturalidad.

Es otra de esas películas que proliferan como setas. Como el Ailanto, un árbol que coloniza carreteras y solares como si no hubiera un mañana del mismo modo que este tipo de films colonizan las carteleras año tras año.

Y nosotros seguimos yendo a verlas, a ver si alguna vez nos sorprenden.

A veces pasa.

imagen triple 9

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *