“La noche que tu madre mató a tu padre” de Inés París o Echinocactus grussoni (Asiento de la suegra)

 

Es proverbial la habilidad de esta mujer para conseguir (desde el año 2001 que yo sepa con “A mi madre le gustan las mujeres”) que participen en sus largometrajes actores y actrices de dilatadas y consagradas carreras. Algo tienes que tener para ello, qué duda cabe. Por lo menos contactos, capacidad de convocatoria y/o convicción. No voy a valorar sus anteriores trabajos, aunque he visto la mayoría, sólo este que nos atañe.

Y aquí es cuando lo emparento con esta variedad de cactus de aspecto compacto y aceradas espinas que recibe tan pintoresco nombre local porque muchos hombres y mLa noche que mi madre mato a mi padreujeres desearían ponerlo debajo del culo de sus respectivas suegras. Qué manía con demonizar a tan entrañable figura. Las que yo he tenido, teniendo en cuenta que para mí suegra es la madre de la mujer con la que estuviera en determinados momentos de mi vida, no es necesario que haya un contrato matrimonial de por medio, me han tratado generalmente bien y me han dado muy bien de comer, aunque no tanto como mi madre y  mucho mejor que sus respectivas hijas. No es machismo, ni resquemor, lo juro. Es la simple verdad. Me alimento muy bien sólo sin necesidad de ayudas externas.

Pues eso, que me disperso, que esta planta de fiero aspecto y merecida fama, es muy bonita, de lejos (en algún desierto autóctono, invernadero de cactáceas, xerojardín o colección de cactus en Lanzarote por obra y gracia de César Manrique), pero en tu jardín ni de coña y en tu casa menos, sobre todo si tienes suegra, hijos y mascotas.Bogarub-echinocactus-grusonii-1

Y es lo que pasa con esta película. En formato dvd (cuando la saquen), en horario muerto de tardes displicentes o en proyección con otras películas por aquello de entre col y col, lechuga, pues tiene un pase, pero pagar por ella al precio que está el cine se aproxima mucho a una cara pérdida de tiempo. Se trata de una comedia de enredo en la que no te ríes y eso no puede ser bueno porque contraviene todos los convencionalismos del género. Además   tiene un guión mal trabajado y  los actores (todos ellos grandes de España  e incluso argentina y no lo digo de coña,  va por ti Diego!) se comportan como pollos sin cabeza tratando de darle un sentido a lo que les han obligado a estudiar y lo único que quieres es que se acabe pronto, por favor. Más o menos como esta pseudo crónica que prometí sería breve.

La noche E. Fer

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