“El hombre que conocía el infinito” de Matt Brown o Lavándula officinalis (Lavanda)

Los biopic se han puesto de moda y suelen estar muy bien. Cuidan la ambientación, los guiones, (generalmente también basados en libros que han sido o son éxitos de ventas), suelen contar con actores competentes (En este caso Dev Patel que se hizo famoso por “Slumdog millonaire” de Danny Boyle, 2008) o directamente con fueras de serie como Jeremy Irons y, como relatan cosas que han sido verdad y que son perfectamente verificables, pues tienen de antemano nuestra atención y nos preguntamos mientras vemos la película y una vez que acaba, cómo es posible que no supiéramos nada acerca de ese  o aquel personaje.

Las matemáticas y la física ya llevan tiempo consolidándEl-hombre-que-conocia-el-infinitoose como temas recurrentes en el imaginario de los aficionados al cine (Desde “Rain Man”, de Barry Levinson, con el tema del autismo de fondo en 1988, o “Una mente maravillosa” de Ron Howard, 2001, hasta “The zero theorem” de Terry Gilliam, 2013, “Interstellar” de Christopher Nolan, 2014, “La teoría del todo” de James Marsh, 2014, o “Código fuente” de Duncan Jones, 2011). Y esta se suma a la lista.

Como todo biopic que se precie, responde a unos patrones idénticos y predeterminados que eliminan cualquier sorpresa de la ecuación (expresión más que acertada dadas las circunstancias) y es que este hombre de origen humilde y sin ningún tipo de estudios, puso en jaque todas las matemáticas conocidas en la época y revolucionó su campo hasta límites insospechados al tiempo que se enfrentaba al racismo imperante en la Inglaterra de principios del siglo XX en los albores de la I Guerra Mundial, como súbdito originario, para más inri, de una colonia inglesa.lavandula-angustifolialavanda

Es una película que se ve con agrado y cierta emoción, en la cual resultan incomprensibles algunas decisiones del director (como que en la versión original, los indios hablen inglés entre ellos en vez de utilizar el dialecto Tamil de esa parte de la India) o que la prometida del protagonista necesite de un escribiente para que le escriba las cartas que viajarán allende los mares, cuando ha sido capaz de aprender un idioma extranjero, pero supongo que son licencias dramáticas para estructurar la trama y que la película tenga todos los componentes narrativos y de efecto que se les presuponen a este tipo de producciones.

No hago spoiler si anuncio que el señor Ramanujan no murió viejo y que alguno de sus descubrimientos han sido utilizados recientemente para explicar entre otras cosas el funcionamiento de los agujeros negros, pero en el tiempo que estuvo entre los mortales, dejó huella e impronta indelebles tanto entre los matemáticos, como entre los que le conocieron.

Y para justificar la elección de la lavándula comparándola con esta película, decir que es una planta aromática de ciclo vital muy acelerado que envejece muy deprisa y que en pocos años tiene mucha más madera que hoja perdiendo gran parte de su atractivo. Es como el personaje que interpreta Dev Patel.

La planta muere pronto, pero el olor de sus flores perdura.

infinito imagen

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *